Descubrir Italia por primera vez siempre deja huella. La amabilidad de sus gentes, la mejor pasta y pizza que vas a probar, su naturaleza, y sobre todo Roma, un viaje al pasado repleto de riqueza, coronado con la Ciudad de Vaticano, pequeña en extensión pero inmensa en arte. Finalizar el día en Roma tomando algo con amigos en el barrio del Trastevere es una experiencia que no vas a olvidar.