Lisboa situada en la desembocadura del río Tajo, es la capital y la ciudad más grande y rica de Portugal. Contando con más de veinte siglos de historia, la bella capital portuguesa ofrece un gran atractivo arquitectónico, además de antiguos barrios y maravillosos lugares que visitar. Gracias al brillante sol que refleja en el Tajo, se dice que Lisboa tiene una luz especial que ilumina sus calles aportando un color característico a la capital.
Entre sus barrios más importantes y representativos encontrarnos el barrio de la Alfama, barrio más antiguo de Lisboa situado en la colina más alta del centro de la ciudad, donde están los miradores das Portas do Sol y de Santa Luzia desde los cuales se obtienen unas de las mejores vistas de la capital. Dentro de este barrio es donde se encuentra el Castillo de San Jorge, castillo medieval de más de ocho siglos de antigüedad, la Catedral de Lisboa, iglesia más antigua de la ciudad, el Panteão Nacional, y el Convento do Carmo, iglesia gótica que quedo ruinas debido al terremoto de 1755 y donde actualmente se encuentra el Museo arqueológico del Carmen.
Otro barrio es el de Belém en donde podremos visitar monumentos como la torre de Belém, antigua torre que vigilaba la entrada del tajo, el Monasterio de los Jerónimos de Belém, destacable por su hermosa fachada, el Monumento a los Descubrimientos, en el que aparecen grandes héroes portugueses ligados a los descubrimientos.
El Barrio Alto, uno de los barrios más pintorescos de la ciudad, lleno de bares y restaurantes, el cual se llena de ambiente al caer la noche. Junto a este barrio está la Baixa una de las mayores zonas comerciales de Lisboa donde se encuentran algunos monumentos como el Teatro Nacional Doña María II, la Plaza do Comércio, en la que está el Arco de Augusta, la Plaza de D. Pedro IV, más conocida por su antiguo nombre el Rossio, donde encontraremos las tiendas y restaurantes más conocidos de la ciudad, así como uno de los cafés más famosos de la capital como es el “Café Nicola” (un café con más de 200 años), la Plaza dos Restauradores, y la Avenida de la Libertad, inspirada en la Avenida de los Campos Elíseos de París.
Otros lugares de interés que deberíamos visitar en Lisboa son el Acueducto de las Aguas Libres, el Museo Nacional dos Coches, que contiene una de las colecciones de carruajes más antiguas del mundo, el Museo Nacional de Arqueología, el Parque de las Naciones, una zona de ocio y entretenimiento, con jardines y paseos en donde además se encuentra el Oceanário de Lisboa, el segundo acuario más grande de Europa.
Lisboa cuenta también con dos importantes puentes, el de Vasco de Gama y el de 25 de Abril, el primero es el más largo de Europa y el segundo comparado a menudo con el Golden Gate por ser construido por la misma empresa.
Por último destacamos el Parque Forestal de Monsanto, un extenso parque de más de mil hectáreas a tan solo 10 minutos del centro de la ciudad, y la costa vecina da Caparica, una larga costa de más de 30 km, llena de playas muy bien cuidadas.
Lisboa es una de las capitales más cálidas de Europa. Los meses de primavera y verano suelen ser muy soleados sin llegar a temperaturas extremas, y en otoño e invierno son comunes las lluvias acompañados de vientos.
Lisboa dispone del aeropuerto mas grande de Portugal situado a 7 km del centro de la ciudad, y de una estación de ferrocarril.
Para desplazarnos por la ciudad podremos hacerlo en bus urbano, en su bello tranvía o en una de las 4 lineas de su interesante metro que junto al de París y Moscú destaca por la artquitectura y decoración de sus estaciones. La ciudad también se sirve de 3 funiculares que conectan las siete colinas del centro, y del elevador de santa justa que une los barrios de la Baixa Pombalina y el Chiado. Como vemos desplazarse por la ciudad no tiene pérdida, además, siempre podremos optar por caminar entre sus calles y pequeños rincones, para no perdernos detalle del encanto de la ciudad lisboeta.