Alicante es un municipio y capital de la provincia homónima, una de las tres provincias que forman la Comunidad Autónoma de Valencia. Se encuentra situada al sureste de la península ibérica, a orillas del mediterráneo en la llamada Costa Blanca. Debido a sus más de 3000 años de historia y a su buena ubicación entre el mar y la montaña, Alicante se ha convertido con el tiempo en una ciudad de gran belleza e interés turístico.
Alicante, que posiblemente se podría considerar como una ciudad moderna, también cuenta con su patrimonio histórico-artístico, y con su pequeño casco antiguo, situado sobre las laderas del monte Benacantil, una zona donde se han ido encontrando restos de lo que antiguamente fueron calles modernas y murallas medievales.
De los monumentos religiosos que se conservan destacan la Basílica de Santa María, el templo de estilo gótico más antiguo de la ciudad que fue levantado sobre la antigua Mezquita Mayor, y que está situado en la plaza de Santa María, la Concatedral de San Nicolás de Bari, catedral de estilo renacentista construida entre los años 1616 y 1662, y el Monasterio de la Santa Faz, en donde encuentra una de las supuestas reliquias conocidas como la Santa Faz.
Algunos de los construcciones defensivas de la ciudad de Alicante son las Torres de Defensa de la Huerta de Alicante, torres defensivas de la ciudad de las que se conservan poco más de veinte, como por ejemplo la de la Verónica, la de Reixes o la de Bonanza, el Castillo de Santa Bárbara, antiguo castillo árabes, situado en lo alto del monte Benacantil, y el Castillo de San Fernando, del año 1813 y construido para defenderse de la invasión napoleónica.
Otros lugares interesantes son la Casa consistorial de Alicante, edifico barroco del siglo XVIII, situado entre la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza de la Santísima Faz, el Edifico Carbonell, uno de los edificios más singulares de la ciudad, el Mercado Central, edifico de 1921 donde destaca su fachada de estilo ecléctico, el Yacimiento Arqueológico Lucentum, el Museo Arqueológico Provincial entre otros, y la Explanada de España, un emblemático lugar de Alicante donde las teslas del suelo forman un enorme mosaico de colores rojo, negro y blanco.
Por último no podemos perdernos el encanto de sus playas acompañadas de su buen ambiente mediterráneo, la de Almdaraba, Postiguet, o Albufereta son algunas de ellas, también están las de San Juan y Agua Amarga, donde su arena blanca y sus rocas forman dos de las playas más largas de Alicante. Otro lugar perteneciente a Alicante situado a unos 22 km de la ciudad, donde encontraremos otra pequeña playa rodeada de un agradable ambiente isleño, es la Isla de Tabarca, en la que se halla la pequeña ciudad con dicho nombre, donde podremos disfrutar de un tranquilo lugar rodeado por el mediterráneo y en el que podremos ver lugares como su Faro, su antigua muralla o la Iglesia de San Pedro y San Pablo que junto al resto de la isla son declarados Bien de Interés Cultural.
Alicante cuenta con un clima mediterráneo, por lo que los veranos suelen ser calurosos y los inviernos suaves, siendo por lo general una ciudad con temperaturas suaves y lluvias escasas a lo largo del año.
Alicante dispone del TRAM, la red de trenes y tranvías que comunican la ciudad y las localidades más lejanas. También dispone aproximadamente de 40 líneas de autobús urbano y metropolitano, para desplazarse por el centro y por sus inmediaciones. Su aeropuerto se encuentra a 9 km situado en la pedanía de El Altet y su ferrocarril situado en la ciudad dispone de 3 líneas de cercanías y varias de larga distancia.