Más de 218 kilómetros de costa repletos de playas de aguas tranquilas y arenas suaves, 2.800 horas de sol al año, un clima privilegiado y un mar suave han sido durante décadas el reclamo fundamental para que llegaran hasta la Costa Blanca millones de viajeros.
Desde Dénia a Pilar de la Horadada, pasando por Xàbia, Calpe, Altea, Alicante, Orihuela, Santa Pola o Torrevieja, el Mediterráneo se acerca a una tierra llena de luz, que lo envuelve todo con un clima excepcional.
Una completa infraestructura turística, un paisaje espectacular y una sugerente y variada oferta en gastronomía, fiestas populares, deporte, cultura y animación convierten a la Costa Blanca en uno de los lugares más cosmopolitas de Europa.