A mayores de sus preciosas playas, el patrimonio cultural presente en la localidad valenciana de Gandía es impresionante de cabo a rabo, y la mejor forma para conocerlo a fondo es realizando una pequeña ruta (como las que organizan las agencias de viajes de receptivo de la ciudad) tocando todos los puntos fuertes.
Una forma interesante de comenzar nuestra visita por este paraje de la Costa de Valencia es pasear por el Casco urbano. La estructura del mismo es bastante complicada, con callejuelas que se entrecruzan como la del Río, la Mayor o la de la Plaza. Antaño la ciudad se encontraba guarecida por una muralla de la que, a día de hoy, solo se conservan tres torres ubicadas entre el río y la Escuela Pías.
Hablando ya de los monumentos locales, el que destaca sin duda por encima de los demás es el Palacio Ducal de Gandía. Dentro del mismo destacaremos el inmenso y famoso Patio de Armas, la Galería de Dorada y la habitación de San Francisco de Borja, la cual se conserva hoy en día en un estado magnifico.

Tampoco podemos olvidar en nuestra ruta la Ermita de Santa Ana, ubicada justamente en el monte que lleva su nombre. Data del siglo XV y, desde lo alto de su estructura, se puede contemplar una exquisita panorámica de la ciudad.
La siguiente parada la haremos en la Iglesia de Santa María. A los seis años del regreso de Cristóbal Colón, en 1499, fue declarada Colegiata. El estilo artístico predominante es el gótico, el cual predomina en sus dos grandes portones: la de los Apóstoles y la de Santa María.
Y por último, podemos cerrar de una bonita forma nuestra visita asistiendo al Museo Arqueológico de Gandía, situada en el antiguo emplazamiento del hospital. Aquí encontraremos numerosos hallazgos arqueológicos que recopilan la asombrosa historia de Gandía.