Una gran diversidad climática, paisajes apasionantes, geografía privilegiada, larga tradicion cultural, patrimonio artístico envidiable...son aspectos característicos y significativos cuando hablamos de la costa de Lisboa. Concretamente vamos a hacer especial hincapié en los destinos más masificados y conocidos turisticamente, que son Estoril, Sintra y Setúbal.
El primero de ellos, Estoril, destaca por ser un importante centro balneario de la mencionada costa, además de cobrar gran importancia también su circuito de moto GP, su casino, su campo de golf y sus impecables y paradisíacas playas.

Sintra es la denominada “ciudad Romántica”, ubicada en medio de la sierra bautizada con su mismo nombre. En el año 1995, la UNESCO no pudo pasar por alto tan bello paraje y desde dicha fecha hasta el día de hoy lleva consigo orgullosa el título de Paisaje Cultural. A escasos kilómetros, y a orillas del río Tajo, con uno de los puertos más importantes de Portugal se presenta ante nosotros la insólita localidad de Setúbal, donde Hans Christian Andersen declaro encontrarse en el “paraíso terrenal”.
Entre inmensas colinas, y con el adorno imprescindible del roce de las aguas del Tajo, se encuentra la ciudad más grande y capital del país: Lisboa. Famosa es su estatua del Cristo de los Brazos Abiertos que, junto con la Catedral de Lisboa y el Castillo de San Jorge, marcan la ciudad con ese aspecto antiguo, como si nos teletransportásemos al siglo XVIII.
Y por último, tenemos dos localidades que, aunque no sean primeros puestos en la escala de los más visitados de Portugal, sin duda merecen una especial mención en nuestro comentario. La primera de ellas es Sesimbra, donde la tranquilidad y el buen marisco son los pilares básicos sobre los que se sustenta su oferta. Y la segunda de ellas es Caparica, que destaca por su hermosa costa meticulosamente cuidada.