La mayor parte de la población de Cantabria esta aglomerada en la costa, por lo que se produce una incipiente presión humana en el litoral. Junto con Galicia, es la única costa donde podemos encontrar formaciones de rías, enrevesando de forma notoria su perímetro. Las temperaturas varían bastante gracias a la influencia de la corriente del Golfo, lo que hace que la masa turística se concentre en la época estival.
En primer lugar haremos mención a uno de los más conocidos destinos, sino el que más, de la costa de Cantabria: Santillana del Mar. Aquí podemos encontrar un patrimonio natural mágico, donde se llevan la palma el Zoológico y el Parque-plaza La Robleda, coronado con un roble de nada menos que dieciséis metros. También podemos destacar su entorno cultural donde adquieren el mayor protagonismo el Museo y las Cuevas de Altamira. De la ciudad de Santander (capital del municipio) podemos destacar la famosa ciudad-balneario el Sardinero, la Catedral, el palacio de Magdalena, el Museo Municipal de Bellas Artes y el Parque Atlántico de las Llamas.

A pocos kilómetros tenemos San Vicente de la Barquera, lugar de nacimiento del famoso cantante David Bustamante. Si venimos pues a pasar aquí unas vacaciones, no podemos dejar atrás una visita al Parque Natural de Oyambre, a la Iglesia de Santa María de los Ángeles y al Castillo de San Vicente de la Barquera.
La localidad de Torrelavega no tiene nada que envidiar a sus vecinos, pues el recorrido cultural que podemos realizar a lo largo de su zona antigua es muy interesante a la par que completo, pues podremos ver construcciones del medievo y posteriores como son la Iglesia de la Virgen Grande, la Ermita de Santa Ana o el Palacio de Demetrio Herrero. También podemos acercarnos a Suances, donde lo más destacable son sus múltiples islas: la Isla Pasiega, la Isla Casilda, la Isla Segunda, la Isla Solita y la Isla de los Conejos, la más famosa y limpia de todas.
Y las dos últimas localidades de especial interés de la Costa de Cantabria son Noja y Laredo. De la primera destacaremos el Molino de la Victoria, la Casa palacio de Zilla y la Casona de Assas. Y de Laredo haremos especial hincapié en la Iglesia de Santa María de la Asunción y en Puebla Vieja, seis calles de la fundación de Alfonso VIII.