Paralela a la Rambla del Agua, y dispuesta a lo largo de un fino borde de algo más de tres kilómetros, se extiende la singular localidad alicantina de Retamar. Este insólito destino de la Costa de Almería se encuentra dividido en tres diferenciadas partes. En primer lugar tenemos la zona sur, con urbanizaciones y viviendas individuales con terreno propio. En el centro tenemos chalets y dúplex donde se ve aglomerada la mayor parte de la población. Y finalmente la zona norte, aislada del resto por la carretera.
El principal recurso o atractivo turístico que predomina en el municipio es el entorno natural, dado que las posibilidades de ocio van desde poder pasar un tranquilo día tumbados en la toalla y disfrutando de las excelentes aguas de la playa de Retamar, hasta realizar excursiones de senderismo y turismo ecológico a lo largo del Parque Natural del Cabo de Gata, situado al este de la ciudad.

Sumergiéndonos ya en la cultura y el patrimonio artístico de la zona, cabe destacar la construcción más emblemática y mejor vestigio de la época árabe: el Castillo de Retamar. Este fue construido en el siglo XII para proteger el enorme tesoro de Almadén, y hoy en día permanece abierto al público con la disposición de un guía local.
Autónoma, imaginativa, original, variada...son términos que definen al dedillo la gastronomía de Retamar. Muy acorde con la gastronomía almeriense, y con una larga tradición culinaria, presenta suculentos platos basados en productos frescos y naturales como el trigo, los garbanzos, verduras, carnes de ternera y cerdo, pescados de todo tipo...Destacan las famosas “migas”, el “pimentón”, las “frituras de pescado” y los “gurullos”.
Para acabar, haremos un ligero apunte acerca de las fiestas más señaladas de Retamar. Entre ellas son de especial mención las fiestas de la Virgen del Carmen, las fiestas de Alquian, las fiestas de las Mercedes y la fiesta en honor a San Guillermo.