Coronando la cima de una gran colina, a escasos dos kilómetros de la Costa Dorada, se sitúa la hermosa ciudad de Calafell, en la provincia de Tarragona. La mezcla de una herencia histórica impresionante, con las paradisíacas playas que se disponen a lo largo de la costa y con su impecable tradición marinera, es el principal aliciente turístico que cada año mueve a los miles de visitantes que deciden pasar sus vacaciones en éste rincón mágico de Cataluña.
Gracias la cálido clima mediterráneo que acaricia la localidad, no es difícil disfrutar del sol y la playa durante casi todo el año. De las playas cabe destacar por su fina arena blanca, por sus aguas transparentes y por el mantenimiento excepcional la de Calafell y la de Segur de Calafell. Tampoco se quedan atrás los múltiples balnearios que ofrecen actividades deportivas para todos los públicos o simplemente la oportunidad de disfrutar de un poco de paz y tranquilidad acostado en una tumbona.
A mayores de todo lo anteriormente citado, también existe la posibilidad de recorrer el precioso Paseo Marítimo que bordea las playas, donde las increíbles puestas de sol y el “tapeo” en los bares que se disponen a lo largo de la costa seguro complementarán agradablemente tu visita.

Si queremos hacer hincapié en los orígenes de este insólito lugar, debemos remontarnos al sigo V antes de Cristo, donde descubriremos (gracias a los restos que se conservan) que el pueblo que habitaba antaño era conocido como “Les Toixoneres”. También es de especial interés la Iglesia de Sant Miguel de Segur, la Iglesia de Santa Creudel o el famoso Castillo medieval, del que se conservan restos tanto de la fachada como de la muralla.
Arroz negro con sepia, butifarra con alubias, alcachofas a la catalana, bacalao al all-i- oli, caracoles a la grumanta...son recetas típicas que, después de nuestra visita, vendrán a nuestra mente cuando hablemos de Calafell, cuya exquisita cocina mediterránea deja abrumado a todo aquel que tiene el privilegio de degustarla.
Si te has decidido pues a visitar Calafell, un buen momento para hacerlo es en el mes de Septiembre, en el de Julio o en el de Junio. Decimos esto porque en cada uno de los meses nombrados, una de las tres partes en las que se divide el municipio celebra la conocida Fiesta Mayor, donde los cánticos regionales, las danzas y la música sumergen la localidad en un ambiente de festejo y alegría.