Pueblo pesquero desde sus lejanos orígenes (que se remontan al siglo VIII), Adra es uno de los principales destinos de la Costa de Almería. Este singular municipio del Poniente de Almería de casi 25.000 habitantes ha visto pasar pueblos tan variopintos como el romano o el fenicio, y ha ido mejorando su puerto hasta ser uno de los mejores en capacidad de todo el litoral andaluz.
En cuanto a su atractivo paisajístico y natural, destaca principalmente por sus más de 12 kilómetros de hermosas playas con fina arena dorada ideal para pasear. Aquí destacaremos por encima de todas la playa del Poniente, la cual está meticulosamente cuidada y equipada con servicios de socorrismo, chiringuitos, actividades para todos los públicos...
En las cercanías encontraremos también las famosas Albuferas de Adra, humedal inmenso del río Adra declarado recientemente Reserva Natural. Este mágico paraje está repleto de fauna, pues presume de ser hábitat de más de 140 tipos de animales y lugar de hibernación de numerosas especies en peligro de extinción, como el pato buceador o el ruiseñor bastardo, por ejemplo. Adra es también lugar de desembocadura de la rambla. La irregularidad de su caudal provoca unas interesantes variaciones ecológicas, pues no es de extrañar que en diversas etapas del año aparezca prácticamente seco.

Dando una pincelada gastronómica, diremos que los platos y recetas más destacables son las que van de la mano de la famosa cocina andaluza, donde se encuentran “los boquerones en anchoas”, “la pipirrana”, “los pimientos rellenos”, “la melva canutera en aceite” y “la fritada”.
En cuanto a sus fiestas, la más importante es la considerada segunda mejor feria de la provincia: la Feria de Adra. Y en un plano secundario encontraremos las numerosas fiestas de las Barriadas: la de Santa Lucía, la de San Isidro, la de la Virgen de los Dolores, la de la Caracola, la de San Antonio...