En la provincia andaluza de Huelva, a poco más de cuarenta kilómetros de la capital, se ubica Isla Cristina. Al lado de la desembocadura del Guadiana, decorada con preciosas agrupaciones de pinos y rodeada por el que es el Parque Natural de las Marismas de Isla Cristina, forma un compendio espectacular de flora y fauna típicamente sureña.
Denominada por sus habitantes desde tiempos remotos como “Isla”, reúne las condiciones idóneas para unas vacaciones inolvidables, sobre todo en la época estival. Uno de los atractivos principales de la Isla recae en sus 12 kilómetros de playas con fina arena de color blanquecino y magníficas formaciones de dunas, de un incalculable interés ecológico. De aquí destacaremos la playa de El Cantil, la playa de El Hoyo, la playa Central y la playa de Islantilla. De estas, Islantilla es la que reúne la gran parte de la infraestructura turística de la zona, al igual que es una de las que más respeto muestra por el medio ambiente.
Otro atractivo fundamental de Isla Cristina es el ya mencionado Parque Natural, que con esa peculiar vegetación adaptada al medio salino (almajos, espartina...) y con esa enorme y variada cantidad de aves, lleva protegiendo su título desde finales de los años ochenta.

Este pueblo puramente marinero, multiplica sus habitantes nada menos que por tres en verano, por lo que no es difícil imaginar que su oferta de ocio y cultura es muy completa a la par que interesante. Aquí podremos practicar deportes como la pesca, el surf, la vela y, el más conocido, el golf, pues dispone de un importante Club para los amantes de este deporte. Y en cuanto al patrimonio cultural, entre las construcciones más emblemáticas tenemos la Iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, patrona de la localidad.
Sin desentonar con sus vecinos onubenses, la gastronomía isleña esta repleta de productos de la mar como la caballa, la cigala, la langosta, el congrio, el boquerón, el atún, el rodaballo...Como resultado tendremos proezas culinarias como “las croquetas de berenjena y gambas”, “el atún encebollado”, “el rape con salsa de champiñones”, “la ventresca a la pimienta” o “el arroz con bogavante”.