¿Quien no ha visitado, o al menos oído hablar alguna vez de Nerja? Acercándonos a la zona oriental de Málaga, haciendo frontera con Granada, encontramos este singular pueblo español conocido a todos los niveles. En su término municipal nos ofrece una gran cantidad de calas y de paradisíacas playas como Calahonda o La Torrecilla, donde podremos alquilar hamacas y náuticos, disfrutar de las espectaculares vistas de sus paseos o relajarnos en sus múltiples chiringuitos.
Hablando ahora del patrimonio artístico nerjeño, destacan por encima de todo las cuevas de la pedanía de Maro, que fueron declaradas Monumento Artístico e Histórico Nacional. Son conocidas como la Catedral de la Prehistoria, pues a mayores de sus formaciones de estalagmitas y estalactitas podremos encontrar numerosas pinturas rupestres.
Entrando ahora en el casco antiguo, podremos observar impresionantes conjuntos arquitectónicos como la Iglesia de Nuestra Señora de las Maravillas, la Ermita de las Angustias, el Balcón de Europa o la Torre de Maro.

Tanto paseando por el casco antiguo como por el centro de la ciudad, podremos encontrar estupendos restaurantes como el “Steakhouse”, el “Henley´s” o “La Pulguilla” donde apreciaremos de lleno su completa gastronomía con atractivos platos como “el cabrito a la nerjeña”, “la ensalada de aguacates” o “la sopa de almendras”. Y si queremos disfrutar de platos típicos marineros no podemos dejar de visitar “La Marea”, “Los Mariscos” o “Los Cuñados”.
Y para sacarle partido a la noche de Nerja, podemos empezar “matando el gusanillo” en taperías como “El Chispa” o “La Piqueta”. Si después de picar algo te apetece bailar y tomar una copa, pubs como el “Obelix” o el “Buda” están abiertos de jueves a domingo para tu disfrute personal.