Con Buscadestinos habíamos visitado hace varios días la provincia de Córdoba pero aún no nos habíamos dejado caer por la capital y nos parecía que esta bonita ciudad se merecía un escrito. Quizá Córdoba no encabeza el ránking andaluz de visitas, antes estarían Sevilla y Málaga, pero la capital del centro de Andalucía esconde muchos tesoros y todo en un tamaño compacto muy manejable para un fin de semana romántico o para un par de días locos con un grupo de amigos.
En Córdoba tenemos un pequeño resumen de lo que ha sido la historia de España y el vivo ejemplo de que somos el resultado de la mezcla de varias culturas, siendo la árabe una de las más importantes aunque hoy muchos lo olviden o no lo quieran reconocer.

Paseando encontraremos teatros, anfiteatros, termas, mezquitas, iglesias, baños, zocos, bibliotecas y palacios que en otro tiempo simbolizaban el esplendor de la capital de la Hispania Ulterior durante la República Romana; la capital de la provincia Betica durante el Imperio; y del Califato de Córdoba durante la época musulmana.
La Mezquita -Aljama- de Córdoba es el monumento más esplendoroso de la etapa musulmana en todo Occidente. Su construcción fue iniciada en la época en la que Abd-al-Rahmán constituye a Córdoba como capital de Al-Andalus, en el año 785. Como la Alhambra en Granada o la Sagrada Familia en Barcelona, es un lugar imprescindible y sería un pecado que no os dejárais caer. Evitad el fin de semana o, en todo caso, el mediodía. Las entradas para adultos salen por 8 euros.
La cantidad de bares y restaurantes que nutren el centro de la ciudad quizá nos despisten y nos alejen de los museos, pero no os debéis sentir culpables. Entrar en un bar con un patio andaluz, degustar un montilla con unas olivas y unos tacos de queso y escuchar con un poco de suerte el raspado de las notas de una guitarra española es una experiencia única en Córdoba. En la Asociación de Amigos de los Patios Cordobeses encontraréis información sobre los mejores patios.