Hace unos días se estrenaba la esperada línea del AVE que une Madrid con el este de la Península con trenes de alta velocidad. El recorrido parte de Madrid y tiene dos estaciones intermedias principales antes de llegar a su destino final, Valencia. Una es la de la bonita ciudad de Cuenca, de la que hablábamos no hace mucho y otra la estación que sirve a las poblaciones de Requena y Utiel.
Hoy hablaremos de Requena, una ciudad de más de 20.000 habitantes a la que el AVE afortunadamente pondrá en el mapa. Siempre es interesante que las infraestructuras ayuden a comunicar y a dinamizar la economía de lugares que realmente se lo merecen, y Requena es uno de ellos,

Ubicada en un paraje natural de gran valor y belleza, Requena es una ciudad perteneciente a Valencia pero con mucho carácter castellanomanchego, por la proximidad a esta ciudad. Requena es un pueblo entregado al vino, y lo verás en sus alrededores. Junto a Utiel y otras poblaciones limitrofes conforman la denominación de origen Requena-Utiel, muy presente en la mesa española.
En su centro histórico, especialmente en el barrio medieval de La Villa podrás ver la impronta musulmana de la ciudad. No en vano, su diseño urbanístico tiene más que ver con los musulmanes que con los católicos. Allí podrás contemplar los torreones de defensa y gran parte de la muralla, excelentemente conservada.
Adentrándote en sus calles puedes observar muchos monunentos de interés en forma de caserones, palacios o callejones. Por ejemplo, digna de visita es la casa noble de los Pedrón, o la casa de Santa Teresa, cuyo nombre está relacionado con una visita de Santa Teresa de Jesús. En el callejón de Paniagua podrás observar la estructura de un callejón árabe al uso con sus arcos característicos.
En Requena también podemos visitar multitud de iglesias como la de Santa Maria, la Iglesia del Salvador o Conventos, como el de San Francisco. En general todo el centro histórico es digno de recorrer y observar. A la hora de comer, no lo tenemos que dudar, conviene entrar en cualquier restaurante del centro cuya carta nos parezca sugerente. Platos típicos son el morteruelo, el arroz a la cazuela, el arroz con bajocas y el ajo arriero. A la hora de beber, no hay que pensarlo dos veces, un vino local.