Al visitar Andalucía en post anteriores habíamos pasado por alto una de sus principales ciudades y la que recibe, junto a Sevilla, más turismo. Málaga es por su riqueza cultural, histórica y turística un destino interesantísimo. Una de las ciudades con más horas de sol al año, con más devoción por el pescado y por la jet set.
Fue uno de los lugares que puso España en el mapa del turismo europeo allá en la década de los 60 y hoy es interesante asistir a la mezcla de espíritu andaluz y multiculturalidad otrogada por los miles de residentes suecos, alemanes, británicos e irlandeses que llegaron allí en busca de su jubilación dorada.

Estámos hablando de un destino ideal para una escapada de fin de semana, pues sus atractivos más interesantes se encuentran aglomerados sobre todo en el centro de la ciudad y en el casco antiguo, a pocos minutos en coche unos de otros. Si no vais en vuestro propio coche, siempre podeis coger un coche de alquiler. No debemos perdernos la casa natal del gran artista del siglo XX Pablo Picasso. Allí se encuentra un museo donde se exponen restos arqueológico desde la época íbera hasta la actualidad, sin olvidar por supuesto, obras y objetos personales del genial pintor. Tampoco un paseo el sábado por la calle peatonal Larios y alrededores, para ver cómo las gastan los malagueños en sus compras de fin de semana.
Además del Puerto, la Plaza de Toros de la Malagueta, museos, los edificios del Ayuntamiento y el Palacio Episcopal, entre otros, destacamos el Parque Botánico que a lo largo del paseo del puerto es uno de los más importantes jardines de Europa desde hace casi siglo y medio.