Con este post os proponemos un viaje a la naturaleza, a uno de los parajes de España más singulares y al mismo tiempo más amenazados por años de mala gestión política y dejadez. Hablamos del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, un humedal en pleno centro de Castilla La Mancha, donde menos se podría esperar. La zona, que es también Reserva de la Biosfera, nace de la confluencia de los ríos Guadiana y Gigüela. Para ir a Las Tablas os recomendamos alojaros en Ciudad Real, que se encuentra a tan solo 35 km. y muy bien comunicada por carretera.
Las Tablas de Daimiel fueron noticia el año pasado por una serie de incendios subterráneos e invisibles que amenazaban su existencia. Años de canalización de ríos, de sequía y de sobreexplotación del agua para las zonas de regadío colindante la llevaron casi a la desaparación y con ella, la pérdida de uno de los lugares más singulares de Europa. Las Tablas no son solo un enclave paisajístico sin igual, son también hábitat de multitud de animales y flora y lugar de paso de miles de aves.

Todos los medios publicaron una foto que quedó grabada en la mente de muchos. Una comparativa de las tablas en los años 70, donde se podía navegar en barca y una de noviembre pasado, cuando la única barca que quedaba en la zona se asentaba sobre un terreno seco y humeante. Afortunadamente el final del 2009 y el principio de 2010 trajeron lluvias que no se habían visto en décadas, y las Tablas volvieron a respirar.
Ahora el mejor homenaje que se las puede hacer es visitarlas, en cualquier época del año, para que las autoridades competentes se den cuenta que este Parque Natural interesa a los ciudadanos y hay que preservarlo a toda costa.
Podéis visitarlo a pie a través de rutas senderistas o en vehículo todo-terreno por zonas restringidas. La visita a pie es gratuita aunque se puede contratar una guia. También se puede incluir otra actividad, el avistamiento de grullas. Estas aves se desplazan cada invierno desde Europa a las Tablas. Ver un atardecer invernal en las tablas con esta aves en viaje es imprescindible si os interesa mínimamente la naturaleza.