En Buscadestinos todavía no nos habíamos dado una vuelta por Murcia. Y es un lugar que nos gusta porque no sufre la invasión de turistas de Alicante ni el ajetreo de Málaga. Además, combina perfectamente las tradiciones musulmana y cristiana. Y también nos encanta su herencia barroca, visible en muchas iglesias y palacios, hasta el punto de que se la conoce como la ciudad barroca del Levante.
Murcia tampoco es demasiado grande como para disfrutarla entera durante un fin de semana ni demasiado pequeña para tener la sensación de agotarla en dos días. Para el próximo puente nos parece un destino genial. En Murcia llueve poco, pero cuando llueve con mucha intensidad de modo que es mejor que consultes el pronóstico antes de desplazarte.

El agua es muy importante en Murcia. Lo verás en sus carteles reivindicativos, incluso en su escultura en la calle como la de la simpática sardina varada. Y es que la ciudad, y la región entera viven del cultivo de verduras y frutas, cosa que le ha ganado el sobrenombre de Huerta de Europa.
Te recomendamos un relajado paseo por el centro con cuatro actividades imprescindibles: visitar la Catedral, una amalgama de estilos, tantos como épocas artísticas ha vivido la ciudad. Otra visita, la del museo del escultor Francisco Salzillo, uno de los culpables de que la Semana Santa murciana y su imaginería sean tan famosas. Por último, visita obligada a la preciosa Plaza de las Flores y a las calles Platería y Trapería.
Un paseo al lado del río Segura nos deparará más de una sorpresa, por la cantidad de puentes que lo cruzan y sus variados estilos arquitectónicos. Si salimos fuera hay un “must it”, el Santuario de la Fuensanta, ubicado a escasos kilómetros de la ciudad, en la Sierra de Carracoy. Allí se aloja la imagen de la patrona de la ciudad y es lugar de romería. Desde un mirador cercano podrás disfurar de las mejores vistas de la ciudad.