Ni mar ni montaña: ciudad. Te proponemos un plan urbano para este puente porque no todo va a ser escapar del asfalto y los coches. Y nuestra apuesta es Valencia. La capital del Turia es otra desde que se abrió al mar con su nuevo puerto (enlace) y nos enseñó que podía acoger grandes eventos como el campeonato de la F1 o la visita del Papa.
Hoy es una ciudad moderna, orgullosa de su progreso y eso se nota en su gente. Aunque todavía tiene asigntauras pendientes, como su aeropuerto. Tanto si llegas por aire como por tierra en tren, te recomendamos no alejarte mucho del centro. Valencia es una ciudad grande y no queremos perder tiempo si sólo tenemos tres días.

La primera mañana la podemos dedicar a visitar la zona centro (enlace), con algunos must it como el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) o la Catedral de Santa Maria. A la hora de comer no hace falta decir qué toca? Paella. Luego puedes ir a pasear por las playas como la del Saler o la Malvarrosa, inmortalizada en numerosos libros y películas.
Al día siguiente puedes pasear por la nueva Valencia. La zona de la Ciudad de las Artes y de las Ciencias y, sobre todo, el nuevo puerto. Si por la noche te apetece salir, además del barrio del Carmen, donde encontrarás un ambiente más alternativo, puedes acercarte a la Calle Juan Llorens y a la Plaza Honduras, un hervidero de locales.
20 km. al sur de Valencia puedes escaparte al Parque Natural de la Albufera. Allí dicen que se come el mejor arroz de Valencia. Por ejemplo, en la localidad de El Palmar. Entra en el restaurante que más te apetezca y pide un arroz a banda, no te arrepentirás.