Igual que hicimos con Madrid, te proponemos una nueva entrega de un 48 horas, esta vez en Barcelona. El centro de la ciudad condal, si parafraseamos a Vila-Matas, no se acaba nunca. Olvídate del trendy Born y sumérgete en el nuevo Raval, con sus locales y restaurantes de sabores asiáticos y sus tiendas de ropa vintage. No te pierdas el Carrer del Carme, el Carrer del Doctor Dou y sus galerías de arte y la Plaza del MACBA.
Por la tarde puedes comer en algún restaurante del Eixample, preferiblemente en Diputació o Consell de Cent, desde donde tendrás a un tiro de piedra La Pedrera Casa Milà y la Casa Balló. Actualmente en la Pedrera una exposición repasa la vida creativa de Javier Mariscal, el diseñador del Cobi de Barcelona 92.

Por la tarde puedes ir a ver el atardecer a la Barceloneta y acercarte a ver de cerca el majestuoso Hotel Vela, de la cadena W. Detrás encontrarás una preciosa y algo oculta explanada desde donde hay unas vistas espectaculares de la zona portuaria y del litoral norte de Barcelona. Por la noche puedes cenar en el Puerto Olímpico.
Para el segundo día te proponemos visitas a los dos templos más importantes de Barcelona: la Catedral y el Camp Nou. En la primera maravillate ante su arquitectura gótica y unas paredes que acumulan siglos de historia. El segundo tiene los honores de ser el primer museo más visitado de Catalunya, por aquello de la nueva religión. Para acabar el día puedes acercarte a la Sagrada Familia. Aunque no puedas entrar, la cola es de aúpa, puedes tomar algo en la agradable y cercana Avenida Gaudí