
El edificio era antiguamente un monasterio, que se construyó en el siglo XVII. Actualmente, esta rústica casa feudal con patio interior se ha convertido en hotel de ambiente muy agradable y con mucho encanto. Tiene dos plantas en las que se reparten un total de 37 habitaciones, 11 de ellas suites. El huésped tiene a su disposición un bar muy acogedor y un restaurante exquisito. Fuera del hotel podrá encontrar plazas de aparcamiento.Todas las habitaciones han sido equipadas de forma moderna y confortable. Disponen de cuarto de baño propio con secador de pelo. Además, todas tienen aire acondicionado (regulado de forma central), calefacción, también central y algunas de ellas están dotadas de chimenea.En el precioso recinto exterior podrá encontrar una piscina, tumbonas y sombrillas. Para garantizarle la diversión, el hotel también le ofrece un amplio y animado programa de actividades y entretenimiento.Todas las mañanas se ofrece desayuno en forma de bufet.Se aceptan: American Express, Visa, Mastercard y Diners.
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