Este hotel, construido en 1987 en típico estilo portugués y restaurado en el 2003, tiene dos plantas en las que se reparten un total de 83 apartamentos, 39 estudios y 21 casas de campo. Cuenta con un hall de entrada con área de recepción abierta las 24 horas del día, caja fuerte, servicio de cambio de divisa, una cafetería y un jardín de casi 10.000 m² de superficie. Para los más pequeños hay una sala de juegos y un parque infantil. A su disposición tendrá conexión a Internet, así como garaje o aparcamiento.