
Con su peculiar concepción arquitectónica que es parte de su encanto, el hotel dispone de cómodas habitaciones donde se ha especialmente cuidado la decoración, muy personalizada. Estàn equipadas con TV y minibar, secador de pelo en el baño, y la mayoría tiene una terraza desde donde se puede gozar de unas magníficas vistas a la bahía de Port-Lligat y su entorno. Dispone de dos amplias salas con vistas panorámicas al mar, piscina con solarium y jardín, jacuzzi, terraza y parking privado.
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