
El Hotel Fuente de la Aceña se enclava en un lugar único y privilegiado, en un antiguo molino harinero junto a una pesquera del río Duero. Dispone de 22 habitaciones dobles dotadas de todas las comodidades (aire acondicionado, Internet?) y en las que una de las paredes ha sido sustituida por un gran ventanal para disfrutar de la belleza de la vegetación y del río y del arrullo del agua cayendo mansamente por la pesquera. Las antiguas salas de molienda se han transformado hoy en espaciosos y minimalistas salones con amplios ventanales junto a los que discurre el agua del río Duero. El edificio del molino se ubica dentro de unos terrenos situados a orillas del machadiano río Duero, en la margen izquierda a su paso por la localidad de Quintanilla de Onésimo, en una parcela de un gran interés paisajístico por las vistas que el conjunto ofrece hacia el río Duero y por la frondosidad que de la vegetación natural de la ribera. El molino, que perteneció a los Marqueses de Alonso Pesquera, tiene una planta rectangular y una forma singular, y está ejecutado con una fábrica de cerramiento de piedra de mampostería de piedra caliza de forma poligonal. El restaurante es uno de los platos fuertes del Hotel Fuente de la Aceña. Dirigido por Pedro de Rodrigo, quien ha recalado en Fuente de la Aceña para afrontar esta atractiva apuesta gastronómica. La creatividad y el atrevimiento de su cocina y el respeto a los productos de la zona reinan en la cocina del Hotel Posada Fuente de la Aceña, que cuenta con dos comedores con capacidad para 40 y 100 personas. El proyecto arquitectónico se ha resuelto rehabilitando las dependencias del molino y edificios anexos para su utilización como dependencias de un hotel de cuatro estrellas, dando vida a un edificio nuevo unido al existente por el vestíbulo distribuidor.
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