
Esta antigua finca del siglo XIV ha sido recientemente restaurada, conservando su carácter tradicional, arcos, techos abovedados y prensa de aceite. Los huéspedes disfrutarán con seguridad de unas vacaciones relajantes en una de las 11 habitaciones. El establecimiento consta de vestíbulo, servicio de cambio de divisas, sala de TV, parque infantil, cafetería, bar, restaurante e instalaciones para conferencias. Los huéspedes también pueden hacer uso de la conexión a Internet, servicio de lavandería y aparcamiento. La residencia ofrece servicio de alquiler de coches.Las habitaciones están totalmente remodeladas con un mobiliario, decoración y ambiente estilo mallorquín, que recuerda al siglo XIX. Están dotadas de cuarto de baño privado con bañera, secador de pelo, calefacción central, caja fuerte, conexión a Internet y ventilador.
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