
Este edificio antiguo data del siglo XVIII y pertenecía a la orden religiosa de los Jesuitas. Es un ejemplo de la arquitectura típica de Canarias. El edificio se ha ido restaurando, pero conservando los elementos de la época. El hotel histórico está compuesto por un edificio principal y otro anexo, con jardín y terraza, así como un total de 18 habitaciones. En el hall de entrada hay una recepción con caja fuerte. Tiene a su disposición una sala de juegos, un comedor, conexión a Internet (con cargo extra) y plazas de aparcamiento.
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